viernes, 27 de enero de 2012

A Irene.

A ti y a mí nos gustaban los insectos.

Agachando la cabeza a ras de tierra

respirábamos hormigas,

nos rompíamos las uñas de tanto escarbar en la arena del parque.



Pero no nos asustó la sangre

hasta que fuimos mayores.



Las otras niñas decían que parecíamos muchachos,

con nuestras cuatro espaldas desnudas y sucias

y nuestros cabellos cortos.



Qué tontas eran.


Siempre nos creímos mejores que los demás.

Éramos las más listas, las más fuertes,

las que más rápido corrían,

las únicas de la clase que sabían que la Vía Láctea existía.



Y tú, que de aquella ya eras poeta

y dibujante de brujas,

eras mi amiga.

10 comentarios:

  1. Irene estará muy contenta con este bello poema que le dedicas. besines

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  2. Joder, señora Flores, se le echaba de menos.

    Es un poema precioso. Por sencillo y por poema.

    Amigas como las que tiene Irene no hay.

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  3. Eran las más listas, luego fueron poetas. Son las más listas.

    Bss.

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  4. Qué bonito, Alba.

    Yo de pequeña también tenía el pelo corto como los chicos jeje.

    Un besito.

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  5. Muy bonito, sí.

    Y sí, eran prohibidos. O eso creían los poetas malditos.

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  6. ya sois mayores? corred , retrocede espalda desnuda.
    un abrazo.

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  7. reconozco comer hormigas con las narices tapadas, me reconozco con el pelo lleno de arena y trepando limoneros.

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  8. las amigas siempre serán las hermanas y la familia que escogimos tener... muy lindo =)


    www.matandolasnormas.blogspot.com

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  9. deseo que todo se mantenga por miles de años: poeta, dibujante de brujas y amiga.

    abrazo.

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