domingo, 19 de octubre de 2014

Debería haber bastado el verano.

yo que te vi y te probé niño
me pongo enferma al verte hombre

son las ganas de morirme
al escuchar
como te quejas de tu vida
y te rascas la piel bajo la barba

ese frufrú
ese sonido insoportable
ese recordatorio de los años que te han sucedido
sin que yo pudiera hacer nada para evitarlo
y la tos arrugada de fumador eviterno
y el aullido desconocido en la cama
y el crujido de tus rodillas al agacharte sobre las piedras del río
todo eso
todos tus ruidos de naturaleza oxidada y vencida
de animal herido y de niño muerto

y yo solo puedo escribirlo
yo
que me he quedado
en la misa rama del mismo árbol
de cuando teníamos quince años

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