miércoles, 8 de octubre de 2014

Sueño y escribo lo que no vivo.

Aún no conozco la legitimidad
de cerrar los ojos
y soñar contigo.
Esta noche mismamente
te he hecho caminar a mi lado,
acompañarme de un sitio a otro,
hablarme de tu vida
y de las cosas que ya no te gustan.

Hemos ido a hacer fotocopias a un sitio muy oscuro
y lleno de gente.
Has rodeado mi cintura con tu brazo,
me has llamado y sonreído.

Y en mi cama,
mi cuerpo dormido ha temblado.
¿Después de tanto tiempo
no se te ha hecho raro?





No hay comentarios:

Publicar un comentario