martes, 7 de octubre de 2014

Tus árboles.

Que yo no amo todos los árboles.
Que yo solo amo algunos árboles.

Los árboles especiales que te vieron crecer y que trepaste de niño,
esos árboles.
De ellos son las cortezas que beso,
de ellos son las ramas de las que cuelgo,
de ellos son las frutas con las que me alimento.

Y voy a otros bosques
y no encuentro ningún motivo por el que quedarme.
¿Has buscado tú setas
bajo estas hojas secas?
No.
¿Acaso tú has bebido
de este mismo rocío?
No.
¿Has recogido tú la resina
que sobre este tronco caía?
No.





2 comentarios:

  1. Me gusta ese recurso que es remitirse a un pasado ajeno como espacio por habitar, por conocer. Es tierno. Gran poema, como de costumbre.

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  2. Yo una vez amé un árbol.
    Dejé el tronco libre de grabados de corazones
    pero ahora llevo yo grabado ese árbol en el mío.

    Naturaleza muy viva la tuya.


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