martes, 14 de julio de 2015

Otra vez verano

Porque es verano,
y en verano hay que escribir cien poemas al día 
para no sentir que se pierde el tiempo
y para recordar a ese o a ese otro chico 
que vive en una ciudad equivocada 
y evitar que su nombre se extravíe
en el agua con cloro de la piscina 
o en el hormiguero a los pies de la toalla. 
Ese nombre impronunciable para una boca así como la mía,
acostumbrada a las cosas fáciles y dulces, 
que se disuelven rápido, 
que se derriten al tocar la lengua y luego el cielo.
Como si tuviera un sol en la campanilla irradiándolo todo. 
Como un helado.
¿Ves? 
Otra vez me pongo a pensar en el verano y otra vez olvido tu nombre. 
¿Cómo era? 
¿Cómo eras? 

4 comentarios:

  1. Hay, habrá, muchos veranos por recordar. Y los que quedan. Cada uno con su nombre para ser olvidado o no.

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    1. Y es que empiezo a pensar
      que el verano verdadero es tan sólo el primero.
      y es que empiezo a sospechar
      que los demás son sólo para olvidar... (lol)

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  2. Nuestras bocas capaces de todo sin haber conocido nada. Son los derroteros del verano.
    Beso, Alba.

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  3. Creo que septiembre es siempre pretérito. Los dioses nos valgan.

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