martes, 15 de febrero de 2011

Sonríe a la luna como si la conociera.

Pase lo que pase
menos de media eternidad será poesía.
De la nada se llevará el amor,
como ha hecho siempre,
y nos dejará la ausencia. 

Pase lo que pase
habrá aquí y allá, hoy o mañana,
un algo que temeremos,
enorme, tibio y monstruoso
como la vida.

Pase lo que pase
nos abandonarán en mitad del camino.
Ellos, los otros, o nosotros mismos,
y borraremos las huellas
de los que caminaron antes.





domingo, 13 de febrero de 2011

Quería ser un ángulo agudo.




Esto no tiene nada que ver con que mañana sea San Valentín. Nos vemos en Groenlandia, sin guantes ni manos en los bolsillos (punto final)

jueves, 10 de febrero de 2011

Ya será después.

Nos ibamos a morir en diez minutos y no se nos ocurría otro tema para hablar que no tratara sobre los efectos de la miopia en los extraterrestres. Pero era por eso mismo por lo que habíamos decidido morir hoy antes de las 20:00, porque ya nos habíamos dicho todas las cosas importantes y nunca nos gustaron las repeticiones. Ni siquiera los "te quiero", habíamos estirado los primeros que nos dijimos y desde entonces los llevabamos atados a las muñecas.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Quién de aquí no sufre esquizofrenia?

Ayer por la noche pensé que me gustaría ser extremadamente delgada y llevar un vestido de verano con canicas rojas en los bolsillos. El viento soplaría muy fuerte y la gente murmuraría entristecida  "se va a quebrar". Porque las cosas frágiles no se rompen, se quiebran. La gente diría "ahí va el tallo de una flor, el viento lo va a quebrar". Todos se asustarían terriblemente y me mirarían preocupados. Yo tendría un montón de miedo, y de repente me saldrían agujeros en los bolsillos y las canicas se caerían. Entonces todo el mundo me compadecería  y alguien musitaría en voy muy baja" le lloran los bolsillos, se va a quebrar". Yo pensaría "me voy a quebrar y él no está aquí". Pero justo en el último momento tú aparecerías y me pondrías en la cabeza  un sombrero de hombre, de ala plana, un sombrero de fieltro flexible de color de palo de rosa con una ancha cinta negra. No me dirías nada y tú también te quebrarías.

martes, 1 de febrero de 2011

Catalepsia matinal.

El azúcar no se disuelve en el café. Los puntos suspensivos agonizan. Las crisálidas no quieren ser mariposas. No nieva. Mis delirios paranoicos asustan a las drogas. Luces intermitentes. El eterno retorno ya no es nietzscheano. Versos mutados. Con, entre, para, por, tras. Sinónimos de la palabra sinónimo. El hombre que vivía dentro de una caja de quesitos. Paréntesis que... no sé sabe qué.