Amor mío, y algo más, que me duelen en la garganta esas palabras que no existen, que me escuece el silencio forzado, preferir eso a no decirlo todo, el quemazón, la impotencia...
o la imposibilidad.
La imposibilidad de tu hombro que apenas se ve, pero que es cierto y existe aquí y ahora a través del calor y del tacto suave, las parcelas de la epidermis acaso con nombre sin yo saberlo. Tu hombro, que es una duna, y la noche que cae sobre el desierto. Y tus párpados que caen sobre tus ojos y los ocultan. Y yo me he de conformar con recordarlos.
Y me gusta recordarte si es porque duermes y no porque te has ido. Regocijarme pensando que me sueñas aunque no tengas que soñarme, porque estoy acá, donde te acabas. Marco tus límites, te perfilo sobre las sábanas, me contagio de tus exhalaciones, te respiro, te amo...
lunes, 14 de enero de 2013
jueves, 27 de diciembre de 2012
Ele.
cierro los ojos
pienso
en cuando me acaricias el pelo
como quien acaricia el ala rota de un pájaro
siento tu mano moviéndose
los dedos suaves y torpes
el calor de la piel
las uñas irregulares en mi frente
lloro
sigues acariciándome
me muero
me muero así
del único modo en que me gustaría morirme:
contigo cerca
con la paz
de tu corazón en mi oído
ahora todo está bien
¿no ves?
yo ya sabía que te querría siempre
lunes, 10 de diciembre de 2012
10.
hay que ser muy tonta
para alejarse de determinados sitios
y de determinadas risas
para elegir
la tristeza de las almohadas
los ojos que se consumen en la noche
la lluvia que no cae del cielo
para alejarse de determinados sitios
y de determinadas risas
para elegir
la tristeza de las almohadas
los ojos que se consumen en la noche
la lluvia que no cae del cielo
viernes, 23 de noviembre de 2012
Eres mi ser.
a veces quiero
destrozarme
arrancarme el pelo
golpearme con las paredes
hacerme sangre
romperme las uñas
amoratarme la piel
gritar muy fuerte
...
para que venga él
me pare
me agarre los brazos las manos
me bese la boca
me cante canciones de amor
me peine
se meta conmigo en la cama
me duerma
ponga flores en mis ojos
me llore
me hable de caballos
martes, 6 de noviembre de 2012
L.II.
A veces me olvido de las cosas que no son él,
de la poesía,
de las mujeres que aparecen desnudas en los cuadros,
de los coches nuevos,
o de los cuadernillos con hojas amarillas
y cubiertas negras.
A veces me equivoco y llamo
a todo el mundo con su nombre.
Todo se convierte en él.
Por ejemplo aquí,
Manhattan,
es un lunar bajo su ojo.
Argentina se escurre entre sus dedos.
Hay playas griegas en su espalda.
Creo que a mí me esconde
cerca de donde respira.
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