martes, 19 de abril de 2011

Adiós a tus cuerdas vocales.

Cualquier realización concreta del amor implicaría su destrucción. A veces creo que si me hubiese inventado Marguerite Duras no me dolería tanto. 
Hay días en los que me entran muchas ganas de tener alguien que me pase la mano por la cintura y me diga te quiero al oído. Muy bajito. Y que pase el dedo por la curva de mi sonrisa. Y que me acaricie el pelo y me bese en la nuca.
Sí, todas esas cosas ñoñas que tú nunca harás y que no dejarás que haga nunca nadie.
Ojalá hubiese llegado él antes que tú.
Te odio.

7 comentarios:

  1. Muy bonito.. :)

    http://maravecesazul.blogspot.com/2011/04/ensuciarse-y-vivir.html

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  2. Esas cosas ñoñas que, a veces, te parecen tan imprescindibles, justo en ese momento...

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  3. "Te odio."
    Sí, pero desde el más profundo amor del corazón. Una pena frustrada inevitablemente susceptible de no ser asumida o superada.
    Meredith

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  4. Tantas cosas dichas en tan solo unas palabras ... tantos sentimientos comprimidos en una sola entrada ... te adoro tanto ...

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